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21/6/15

Pedro "Obama" Sánchez

Pedro Sánchez en su discurso de proclamación como candidato a la Moncloa
   Pedro Sánchez y el PSOE lo tienen claro. El marketing político vende. Lo saben por sus buenos asesores y lo han aprendido también de sus adversarios de Podemos. El PSOE ha sido un partido que ha sabido "renacer de sus cenizas" en todas las crisis que han tenido. Siempre ha sido un partido de izquierda "derechizada" con bases sólidas y militantes de izquierdas, pero con dirigentes que representan a la "izquierda liberal" (existe eso, creedme, contradictorio pero es posible). Lo vemos desde su fundación que ha sido un partido que ha representado a las clases media-medias y medias-altas "progresistas", o algo así. El guiño de hoy a la derecha pepera desencantada, con esa enorme bandera de España, ha sido de "agarrate y no te menees". Ha sido como mandarles señales a los extraterrestres con un faro alumbrando, agitando las manos, gritando y dando saltos. Aún así y todo, el PSOE es y será un partido que sabe llegar a la base izquierdista y trabajadora de la sociedad, a la más baja. Con bandera de España y todo. Aunque luego cuando gobiernen hagan políticas que favorecen a los sectores más reaccionarios y derechistas de la sociedad, no siempre, pero muy a menudo. Es así. Los partidos que hasta ahora más se han esforzado en llegar a las clases más populares han fracasado estrepitosamente con sus mensajes en exceso intelectualizados, y por estar muy verdes en el noble arte de gobernar. Es un hecho por las razones que sean, generalmente porque no ha habido muchas oportunidades de demostrarlo.

   El PSOE ha contentado a todos/as los "progres de España", pocos exigente en lo económico, al parecer, siempre con las políticas derechistas de sus gobiernos, sobre todo en economía, y sus medidas  de izquierdas en lo social, “limosnas sociales”, más que nada,  sin descuidar del todo lo básico del escuálido Estado del Bienestar español. Si todo esto se acompaña de creación de empleo, aunque sea más que precario, teniendo contentos también a todos los capitalistas con todas las contrarreformas laborales aprobadas, en perjuicio de los derechos más básicos de los empleados, parece que con eso sus votantes están más que contentos.  Con una sociedad como la española, poco exigente con sus representantes a la hora de juzgar lo que hacen, no lo que dicen que quieren hacer, para obtener votos,  a la que le gusta presumir de ser moderadamente progresista en lo político y ultraconservadora en su comprensión de la vida en general, está claro porque el PSOE tiene la hegemonía de la izquierda en política. Conoce a su público. Conoce a los españoles. 

Barack Obama, presidente de EE.UU.
   Pedro Sánchez, al estilo político de hacer campaña “americano total”,  en el Circo Price, en su acto de proclamación como candidato a presidente del gobierno, sabe cómo se puede tener contentos a sus bases de izquierdas, a sus votantes y a sus militantes en general. Pedro sabe ilusionar  a los que sólo pretenden un cambio de la forma de hacer política con un maquillaje de primera y sabe que sus fieles, y parte del electorado de izquierdas en general, se conforman con "guiños" de izquierda y  con un puesto de trabajo aunque sea temporal y precario. El electorado español de izquierda es muy generoso con el PSOE porque es tan temeroso a los cambios como el de la derecha. España no es Grecia, no hay agallas para arriesgarse a un cambio de caras y de políticas, está claro. Y eso el PSOE, que ha sido el máximo “educador” de la izquierda en España, lo sabe. Educa, se adapta y avanza en la adversidad. Se puede, claro que se puede. Y o Podemos y el resto de fuerzas de la izquierda, aunque no se definan como tal, espabilan y se “ponen las pilas” o de nuevo la corrupción, y la decepción en políticas claras de izquierdas, volverán a ser la realidad de un país que ya no aguanta más y que no es capaz ni en las urnas de dar un cambio claro a favor de la renovación. Mucho  miedo, no sé a qué, porque ya hay poco que perder. Ni Ciudadanos ni Podemos lo tienen fácil. Pico y pala, como dice la representante de la derecha sin complejos.