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31/5/15

Las "dos Españas" de hoy


   Los periodistas Pablo Machuca del Huffington Post y Aleix Poblet de LaSexta han sido agredidos este sábado en la manifestación "anti-podemos" que ha tenido lugar en la plaza de Colón de Madrid. El primero de ellos ha recibido un golpe en el brazo y su cámara ha caído al suelo, resultando gravemente dañada. Por otro lado, el periodista de la conocida cadena de televisión, ha sido zarandeado y golpeado mientras le increpaban: "Sois unos mentirosos, hijos de puta". "O les echáis vosotros o les echamos nosotros a nuestra manera", decía uno de los asistentes a los policías que intentaban mantener la calma. "LaSexta es la culpable de que haya ganado Podemos. Iros de aquí, sinvergüenzas", gritaba otra mujer a los periodistas alzando el brazo. "Hay que empujar a la prensa que apoya a Podemos, pero esta vez al río, o incluso dejarles en el fondo del mar" decía un hombre de unos cincuenta años mientras el resto de personas aplaudían. Cerca de allí se oía: "España unida, jamás será vencida". Eran unos jóvenes con banderas nacionales, de los pocos que había en la concentración, pues la mayoría del público rondaba los sesenta años de edad. "No queremos otra Venezuela, que se jubile Manuela", coreaban otras señoras. "Debería de haber más gente joven en esta manifestación, tenemos que organizarnos", añadían.


   Madrid, España, siglo XXI, año 2015: los ´yayofachas` se unen a través de las redes sociales (o eso quieren hacernos creer) para protestar porque Manuela Carmena, de Ahora Madrid (aunque ellos digan que es de Podemos) tenga posibilidad de ser la próxima alcaldesa de la capital, con el apoyo del PSOE. Esperanza Aguirre, la líder de la extrema derecha del PP, no ha conseguido votos suficientes para conseguir un gobierno local ni con Ciudadanos. Los seguidores del PP ven como el apocalipsis que el ayuntamiento pueda ser gobernado de nuevo por alguien que no sea “de ellos”, porque se han acostumbrado a la corrupción y a vivir de un partido considerado corrupto, que no con algunos corruptos, sino corrupto en su totalidad, por sus prácticas mafiosas con el dinero público. Y no lo digo yo, lo dice una sentencia judicial. Esta semana los contenedores que rodeaban el Ayuntamiento de Madrid estaban llenos de papeles triturados. Los ediles del PP dicen que es lo normal que se destruyan documentos, y los "malpensados" dicen que están destruyendo pruebas de sus chanchullos por si les da a los de Ahora Madrid por hacer auditorias de los anteriores gobiernos municipales. Unos periodistas han pagado, como siempre, la furia de los intolerantes que prefieren seguir gobernados por ladrones porque son de "los suyos", antes que permitir que otros representantes de los ciudadanos, democráticamente electos, puedan hacerse con el gobierno local de forma absolutamente legal y democrática.


   Eran pocos estos ´yayofachas`, pero es el símbolo de la brecha generacional, de mentalidad y de ética que se ha abierto en España, entre los defensores de que todo siga igual, aunque el sistema este carcomido y podrido, y entre los que piden un cambio y una regeneración democrática de las instituciones. Las dos Españas de hoy no son como las de antaño, ahora una es la que prefiere que los corruptos sigan campando a sus anchas porque creen que son de "los suyos" y los que prefieren que nuevos partidos y nuevos políticos intenten que algo cambie para que al menos no todo siga igual o que se pueda intentar que así sea. Ya no es capitalismo o fascismo contra socialismo o comunismo, ahora es lo de siempre contra lo que parece ser nuevo. Y lo nuevo, aunque pueda también caer en prácticas corruptas, hasta que no se demuestre lo contrario, tiene el beneficio de la duda.