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21/2/16

Ocho años de Recesión española

Fuente: Expansión/CEOE
   España lleva años liderando las tasas de paro de los países más desarrollados del mundo. Unas secuelas que colocan a España, junto a Grecia, como el país con la peor nota del planeta en el ranking de calidad del empleo.

   España suspende estrepitosamente con 2,4 puntos sobre los 10 posibles que otorga el índice de bienestar elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE),que agrupa a 34 grandes economías y que mide las tasas de empleo, el paro de larga duración y la seguridad laboral de cada territorio. Sólo Grecia queda por detrás con 1,5 puntos, en una clasificación que otorga una nota media a la OCDE del 6,6 y que sólo suspenden 7 potencias: además de España y el país heleno, no llegan al aprobado Turquía (3,8 puntos), Portugal (4,1), Eslovaquia (4,3), Hungría (4,8) y Polonia (4,9).



Conclusiones del estudio

 - La tasa de paro cerró 2015 (año al que se refiere el estudio) en el 20,9%. Venimos de una tasa desempleo de casi el 25% desde que empezó la Gran Recesión.

- El porcentaje de la fuerza laboral que ha estado desempleada durante un año o más (desempleados de larga duracción) es del 13%, muy por encima del 2,8% de media de la OCDE.

- El temor a quedarse en el paro: Los trabajadores afrontan un riesgo del 17,8% de perder su empleo, cifra mucho mayor que el promedio de la OCDE del 5,4%. Queda muy encima de Grecia, el segundo clasificado con un 12,2%. Y es el doble que en Portugal, que es tercera con un 8,6%.

- En cuanto a salarios y otros beneficios monetarios que aporta el empleo, que son aspectos muy importantes para la calidad del trabajo", el ingreso familiar disponible neto ajustado per cápita es de 22.477 dólares anuales (20.590 euros), frente a los 25.908 de promedio, los 25.166 de Italia, los 28.799 de Francia o los 31.252 de Alemania. Más lejos queda de EEUU, que presume de ingresos per cápita de 41.355 dólares.

   Dentro de España, el informe de la OCDE ha elaborado el Índice de Bienestar, un indicador que permite medir la calidad de vida de cada autonomía y compararla con la de otras 360 regiones de la organización, que agrupa a los 34 países más desarrollados del mundo. Un termómetro que valora de 0 (nota mínima) a 10 (la máxima): renta, vivienda, empleo, educación, seguridad, salud, medio ambiente, compromiso cívico y acceso a los servicios públicos. La mejor autonomía sería País Vasco (con un 7,1 sobre 10), con un empate en segunda posición entre Navarra y Madrid (6,7). El tercer lugar correspondería a Cantabria (6,5), seguida de Castilla y León y La Rioja (ambas con 6,3). Por el contrario, a la cola del ranking se sitúan Ceuta (4) y Melilla (4,4), Andalucía (5,1), Islas Canarias (5,3) y Extremadura (5,4).

   
   Hace unos días también los medios de comunicación se hacian eco de una noticia escandalosa. Sin profundizar y por no alargarme mucho más comentaré que las horas extraordinarias no cobradas por los trabajadores en España alcanzaron el año pasado su máximo desde 2008, cuando estalló la crisis. Cada semana de 2015 se trabajaron una media de 3,5 millones de horas fuera de la jornada laboral que no se retribuyeron. Más de la mitad de todas las horas extraordinarias no fueron abonadas, según los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA). Y esto ocurrió con menos horas trabajadas y menos ocupados que siete años atrás. La devaluación salarial fue una de las apuestas como mecanismo de salida de la crisis, que se implantó de forma indirecta a través de la reforma laboral y de forma directa con los menores sueldos de las nuevas contrataciones. Ante la imposibilidad de devaluar la moneda —por la pertenencia de España a la zona euro—, la alternativa por la que se apostó el gobierno del PP fue por la denominada devaluación competitiva: la reducción de la remuneración de los trabajadores.

   ¿A cuánto equivale el tiempo trabajado y no cobrado? A unos 20 euros al mes por trabajador. Para llegar a este cálculo se parte de que cada asalariado, de promedio, trabaja casi una hora de más al mes (no llega a 15 minutos semanales) sin compensación alguna y de que, según la última encuesta trimestral de coste laboral, cada hora asciende a 20,19 euros (salario, remuneraciones en especie y cotizaciones incluidas).


   Esto afecta a todos los trabajadores, también a los que votan opciones de derecha como al corrupto Partido Popular (PP ) o el por ahora incorruptible Ciudadanos (C´s), pero ultraliberal en sus políticas económicas y sociales que propone. ¿Son capaces de ser críticos y mirar por sus intereses también los votantes humildes de opciones de derecha que no sean ricos? Cada vez lo dudo más. Tienen unas tragaderas infinitas.